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PORQUE TU ENTORNO importa más de lo que crees
No importa si das tu atención por educación, culpa, costumbre o buena voluntad.
La atención siempre transfiere energía.
Se repite mucho la frase “vos atraes lo que sos”.
Es cierto, pero esta incompleta.
Porque no solo magnetisas: tu entorno también te atrae.
Incluso cuando sos consciente.
Cuando hablamos de nodos, hablamos de cada vínculo, persona, amistad, familiar o contacto donde tu atención se posa de forma repetida: ahí hay intercambio energético.
Si abrís tu campo a personas estancadas, grises, dormidas, resignadas o desconectadas, tu campo no se expande: se defiende.
Y defenderse consume energía. Eso no es neutralidad. Eso es desgaste.
Hay una frase que dice: “si te juntás con cuatro fumadores, el quinto sos vos, si te juntas con cuatro emprendedores, el quinto sos vos”.
Habla de promedio vibracional. No es que copiás conductas.
Es más profundo: tu campo se adapta a lo que sostenés alrededor tuyo.
La energía busca coherencia.
Si la mayoría del entorno vibra bajo, denso o dormido, tu sistema tiene que gastar recursos para no caer en la misma. Entonces tu energía no la usas para crear. La usas para resistir.
La pregunta equivocada y la pregunta real
La mayoría se pregunta:
¿esta persona me hace mal?
Esa no es la pregunta correcta.
La pregunta real es:
¿desde qué lugar interno estoy sosteniendo este contacto?
¿Desde la culpa?
¿Desde la costumbre?
¿Desde el miedo a cortar?
¿Desde el compromiso social?
¿Desde la lástima?
Si no hay expansión, coherencia ni crecimiento mutuo, la atención que das no es conciencia ni amor.
Es fuga energética.
Conciencia real es saber que:
• no todos los nodos merecen tu atención
• no toda relación es evolutiva
• no todo contacto es inocuo
Y tenes que entender que sostener un vínculo por compromiso también es una elección con consecuencias.
Cuando ves desde dónde conectás, recuperás el control de tu atención.
Y como ya mencione anteriormente y también lo explica claramente el Dr. Joe Dispensa: donde va tu atención, va tu energía.
La energía que se fuga en vínculos que no vibran a tu par es energía que no usás para crear, modificar o expandir tu vida.
Querer que otros sanen no es quedarte ahí
No se puede forzar.
No se puede arrastrar a nadie.
No se puede sanar por otro.
Cuando no hay disponibilidad real del otro, no hay trabajo posible ahí.
Seguir sosteniendo ese nodo no es amor. Es interferencia.
La madurez energética no está en insistir.
Está en retirar la atención sin enojo, sin drama y sin culpa.
No porque no te importe, sino porque entendes y sos respetuoso con la ley del campo.
Mantener tu campo cerrado no es aislarte:
es proteger tu energía para direccionarla a lo importante.
Menos nodos inútiles.
Menos fugas.
Más coherencia.
Y cuando tu energía deja de dispersarse, empieza a obedecer a tu intención.
Retirar la atención también es un acto de conciencia.
Y muchas veces, el más liberador de todos.



