Cuando ya definiste con claridad que es lo que querés experimentar en tu vida no como deseo, sino como certeza absoluta, lo que sigue no es seguir pensando en el resultado, es accionar, es alinear toda tu energía a eso que definiste como tu objetivo, sin fisuras.

El resultado se vuelve inevitable solo cuando toda tu energía disponible se dirige a él sin contradicciones internas.

Entonces viene un SEGUNDO PASO que es JUNTAR TU ENERGÍA

¿Qué significa «juntar tu energía»? y ¿Cómo?

  • 1 Tenes que recuperar la atención (pensamientos) dispersa en personas, ideas, tareas o emociones que no tienen valor estratégico. O sea que no sirven para tu resultado, que no te suman.
  • 2 cerrar circuitos abiertos: como con vínculos inconclusos que no llevan a nada o no avanzan, conversaciones mentales repetitivas (sostener el dialogo interno que es el que sostiene inconscientemente tu realidad), conflictos internos no resueltos.
  • 3 Dejar de narrarte historias que justifican tu estancamiento, tu inacción.

Un brujo no actúa porque tiene energía: tiene energía porque dejó de actuar inútilmente.

Revisá mentalmente tu día y preguntate:

  • – ¿A quién o a que le regalé mi atención hoy?
  • – ¿En qué pensamientos me perdí?
  • – ¿Qué emoción sostuve que no alimentan mi resultado?

Cada uno de esos puntos es una fuga energética. Tapar una fuga equivale a recuperar una parte tu poder creador.

Y un TERCER PASO es trazar una DIRECCIÓN PRECISA

Con tu energía acumulada, vas a poder dirigirla como un láser directo a tu resultado. Pero no desde la ansiedad de lograrlo, sino desde el poder de saber que ya es.

La energía se maneja con lógica precisa en todo el universo, siguiendo la siguiente formula:

Atención + Intención + Emoción = Resultado inevitable

  • Atención: El foco sostenido, sin distracciones inútiles.
  • Intención: El impulso interno que te dirige a una dirección precisa.
  • Emoción: La vibración que lo alimenta y acelera (gozo, gratitud, certeza).

 Si no juntaste energía antes, esta fórmula no funciona y terminas fallando. El campo no responde con precisión si las tres no están alineadas.

A esto, Don Juan lo llamaba seguir un “camino con corazón”: no porque sea sentimental, sino porque es el único camino donde toda tu energía va en una sola dirección. Y entonces el éxito se vuelve inevitable.